Puesta en Escena del Auto de La Librea 2012

Puesta en Escena de La Librea 2012.

      La excelente audiencia del Auto de La Librea representado anoche, entre quienes se encontraban muchos espectadores foráneos que acudían por primera vez ante la llamada de amigos, familiares, y reclamos en los medios de comunicación, es una objetiva muestra del interés que esta celebración despierta en la población canaria.

      La transmisión a través de internet, la grabación para televisión y la publicación en la prensa del acontecimiento, son ejemplo del buen trabajo que el equipo organizador desempeñó en pro de la divulgación de La Librea en el exterior.

      En conjunto estuvo bien la representación del Auto, en el que destacó el entusiasmo denodado de los numerosos participantes: el joven equipo de actores y figurantes, la magistral ambientación musical, el desvelo de los técnicos de sonido e iluminación, la buena predisposición de las instituciones, la apasionada colaboración de voluntarios, la devoción de porteadores de Nuestra Señora del Rosario, la dispuesta colaboración del Párroco, la disciplinada Escuadra de la Virgen, la ingeniosa creatividad de los directores, y la inagotable y voluntariosa labor del equipo organizador, junto a otras tantas acciones de personas que se escapan a la brevedad de este comentario, y que contribuyeron a que la más arraigada tradición del Valle de Guerra volviese a emocionar.

      Expresión de lo que es un magnífico equipo humano, estas personas fueron reconocidas a pie firme en una plaza abarrotada de público espectador, que no escondió en algunos momentos puntuales, el escape de lágrimas de emoción.

      La energía inmensa que manifestó aquel gran equipo humano debe ser aprovechada sin demora de tiempo, para que en las próximas semanas estén proyectando la representación del próximo año, y liderando las actividades necesarias para que, con la colaboración de todos, se corrijan los pequeños desajustes que en esta ocasión escaparon al control deseable; y para que se contemple definitivamente la práctica de clases de interpretación, que permitan a los actores redondear la puesta en escena de su papel, con el aprovechamiento de las cualidades que en muchos casos hemos podido apreciar, para que no se queden esas cualidades en unas incipientes y eternas promesas, sino que se conviertan en una realidad enriquecedora, que magnifique la calidad del Auto el próximo año.

14 de octubre de 2012.  Julio Rodríguez de Castro