Lepanto y el Rosario

 

      La celebración de la victoria cristiana en la Batalla de Lepanto y la advocación de la Virgen del Rosario, son dos sucesos cronológicamente relacionados, si bien medió entre los dos acontecimientos la advocación de la Virgen de las Victorias.

      La escenificación de La Librea de Lepanto en el Valle de Guerra, con motivo de las festividades que se celebran en honor a La Virgen del Rosario, también forma parte de un vínculo con un mismo origen y desarrollo a lo largo de la historia de este Valle, que pasó de manos del Mencey Acaymo al conquistador Fernando Lope de La Guerra y sus herederos, de los que el tercer Señor de Nava haría el primer intento para abrir al vecindario su oratorio particular en 1604, siendo su sobrina Inés de Castilla quien definitivamente fundara la primera ermita en el pago del Valle de Guerra en 1615 con clara vocación vecinal, acogiendo la advocación de la virgen del Rosario junto a la del Santo y Dulce Nombre de Jesús, estableciendo así las condiciones para la celebración de Libreas que conmemorarían las hazañas de los soldados canarios en la Batalla de Lepanto, y la intercesión de la Señora del Rosario en la victoria.

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