Almirante Francisco Díaz Pimienta

 

Nacido en Tazacorte en 1594 de una relación extramatrimonial, Francisco Díaz Pimienta (hijo), siendo niño se crió algunos años en Garachico, isla de Tenerife, en casa de unos tíos, coincidiendo con el período de auge del puerto de esta localidad por ser el de principal movimiento de la isla, desde donde partiría a Sevilla para profundizar en sus estudios académicos, a los que se aplicó con tanto interés que ya a los 12 años traducía del latín obras de Tito Livio y Quinto Curcio “con facilidad pasmosa”. Los hechos de armas que refieren estos afamados autores y las narraciones que su padre le hiciera de la célebre batalla naval de Lepanto, influyeron tan poderosamente en el carácter del joven Díaz Pimienta, al punto de querer ingresar en la marina de guerra, cosa que su progenitor trató de evitar convenciéndole para que continuase con su carrera eclesiástica, por lo que evitando desobedecerle siguió entregado a los estudios teológicos en Sevilla.

El padre dispuso sobre el futuro del adolescente, al que, velando por sus estudios “le estamos sustentando y alimentando, y el susodicho se aplica a la virtud y trabaja en él para en adelante, con nuestra pretensión de ser de misa y graduado” y le asignó una sustanciosa manda “para que se le pague todo ello de nuestros bienes, porque se lo damos por vía de alimentos y caridad, atento a que es pobre y por falta de limosna no deje de ir con sus estudios adelante”.

Pero no sintiéndose atraído por la labor eclesiástica, aprovechó la libertad que le da la muerte de su padre en 1610 para ingresar en los galeones de Indias, con tan sólo 16 años, llegando a desempeñar el empleo de Capitán, luego Almirante, y finalmente General de la Armada de Indias, y formó parte del Consejo de Guerra. Fue Capitán General de Menorca y Virrey de Sicilia.

 

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